Fundación Euroamerica

La Fundación Euroamérica es una organización para fomentar las relaciones entre Europa y América

Desayuno-coloquio con Javier Niño

Director Gerente Adjunto para las Américas / EEAS, Servicio Europeo de Acción Exterior, Unión Europea

18 de septiembre de 2020

 

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RESEÑA

Funcionario europeo con gran experiencia en la Unión Europea comenzó su exposición con unas primeras impresiones en relación a las líneas básicas de la nueva Comisión, del nuevo Alto Representante Borrell y de las relaciones con América Latina, en este complejo contexto de partida de grandes desafíos en plena pandemia del Covid 19 y con una UE en un momento de cierta introspección. A nivel mundial, ve difícil cerrar alianzas permanentes que cubran todos los temas – ¡ojalá América Latina sea la excepción!, comentó – pero con el resto de los países la UE tendrá que mantener polos de cooperación, en un contexto en el que el peso económico, político y demográfico de Europa va a disminuir.

América Latina y el Caribe no es percibida como la gran prioridad europea, más allá de los países “cómplices” (España, Portugal, Italia, Francia, Alemania…), existiendo un gran desconocimiento de la región. Por otro lado, si antes del Covid ya existía sobre la mesa la necesidad de repensar desde cero en contrato social en Latinoamérica, cobra aún más importancia a la luz de las devastadoras consecuencias de la pandemia. También habló del marco de diálogo entre la UE y América Latina, que antes transcurría de manera fluida con la CELAC, y ahora se complica enormemente con la situación actual de Venezuela.

Tras este panorama desalentador, Javier Niño quiso resaltar como primer punto positivo importante la figura de Josep Borrell como Alto Representante, persona con una gran experiencia, “tremendamente inteligente, hábil y valiente” a pesar de que institucionalmente su vicepresidencia (única reconocida en los Tratados) se ha visto en parte debilitada por la existencia de otras vicepresidencias. Su gran conocimiento, por un lado, y el crédito político que tiene en la región jugarán un papel muy importante en las relaciones entre las dos grandes regiones.

Ante el panorama desolador que la pandemia está dejando en América Latina, indicó que es el momento de que la UE, desde la humildad, dé muestras de su solidaridad, compromiso e inteligencia para abordar ciertos temas. Mención especial a la cohesión social, bandera del diálogo tradicional de región a región.  En el contexto de la creación de polos de complicidad debido a la complejidad de crear alianzas estructurales en el S. XXI es necesario, por un lado, asumir que para Estados Unidos el foco cada vez más está en Asia y China, en detrimento de Europa y, por el otro, ver a América Latina como nuestro aliado natural, como así se percibe en la mayoría de la sociedad civil.

A continuación, expuso los tres temas más importantes para avanzar en las relaciones con América Latina: cómo trabajar en el diálogo de región a región ante el bloqueo institucional de la Celac; cómo avanzar a nivel birregional en temas importantes a nivel global en conjunción con los dos líderes de las dos mayores potencias en la región, en el norte y en el sur; y cómo visualizar mejor el compromiso de Europa hacia la región. Más allá de las redes sociales, es necesario viajar a la región (cuando la situación lo permita) para demostrar al mundo lo relevante que es y debe ser para Europa América Latina. Por último, es necesario materializar en logros tangibles para todos nuestros ciudadanos los acuerdos firmados entre nuestras dos regiones. Y en este punto son tres los retos aún por materializar: el acuerdo de Asociación con Mercosur después de 22 años de negociaciones y las modernizaciones de los Acuerdos con Chile y con México.

Concluyó a modo de resumen indicando que entramos en unos años decisivos para el orden mundial y sería decisivo que la Unión Europea y América latina se conviertan en socios estructurales, capaces de ocuparse de temas que van a ocupar las agendas como son la inteligencia artificial o el cambio climático de manera valiente.

Tras su primera e interesante intervención, comenzó el coloquio de los asistentes en los que se abordaron temas como la reciente elección del nuevo presidente del BID; la posibilidad de incorporar de una manera más real al diálogo atlántico entre la UE y América Latina y el Caribe al continente africano, especial su parte más occidental; la posibilidad de retomar el TTIP; los efectos de la firma del Tratado con Canadá; el estado actual y el calendario para la firma del Acuerdo con Mercosur; las gestiones de crisis de la UE en relación con ALyC; la necesidad de mecanismos y líneas nuevas para facilitar la financiación de los países de renta media de la región; el papel de la Segib en el diálogo entre la UE y América Latina; el rol del G20 y de las empresas europeas y españolas en la solución de la crisis de la región; visión de la UE en relación a la situación en Libia o la propuesta de Caf, Banco de Desarrollo, de generar unos fondos de 30.000 millones dedicados a la recuperación fundamentalmente en infraestructura, entre otros temas.  

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